Agosto de 2005

-Mamá, tienes que abrir un blog.

-¿Y eso qué es? ¿Para qué me puede servir?

-Ahora que sabes entrar en Internet, te puede servir para publicar esos escritos que haces. Es un sitio gratuito donde te inscribes y puedes tener tu propia página web. En ella puedes incluir artículos y fotografías, darte a conocer y leer lo que otros escriben.

-¿No me resultará difícil de manejar?

-Es fácil, seguro que no vas a tener problemas.

-El caso es que ahora te marchas a Kansas y no voy a poder pedirte ayuda.

-Te repito que lo vas a manejar tú sola. En todo caso, te voy a poder ayudar desde allí.

-No sé, me da un poco de miedo.

-Ahora que estás prejubilada, tendrás mucho más tiempo para escribir y ponerte al ordenador, verás cómo te gusta la idea.

-¿Cómo dices que se llama eso?

- Un blog, mamá, o también una bitácora. El sitio es La Coctelera. Ven acá, que te lo enseño.

-Vale, vamos a ver cómo es… parece interesante. Déjame pensarlo. A la vuelta de las vacaciones te diré si me apunto.


Octubre de 2005

Me decido a crear el blog. Entro, sigo las instrucciones, ya tengo un blog llamado Veli. Pero no sé casi nada acerca de su manejo. De momento no publico nada. Unos días después, concretamente el día 15,  aparece mi primer artículo: "Nostalgia", que pasa desapercibido. En el siguiente ya tengo lectores. Los primeros comentarios me animan. Poco a poco, voy leyendo los artículos de otros y me atrevo a poner algún comentario en los que me gustan, hago nuevos artículos, me admiro con páginas como las de Contraejemplo, Antares, Crisis existencial, Iblógic@,Imagina,  Locaporlaluna, Laveron, Operadoor, Jotatrujillo, Pepetxu…y más que ahora no recuerdo. Les incluyo como amigos y me van ayudando a mantener mi página. Gracias a su ayuda cordial y desinteresada consigo salir adelante.


Mayo 2009

Casi sin darme cuenta, han pasado tres años y medio y sigo en La Coctelera, satisfecha de haber llegado hasta aquí y dispuesta a continuar. Han sido un total de 209 los artículos publicados hasta la fecha; hoy me parece un buen momento para proponer la meta de los 1000.

Los malos tiempos en que se colgaba y no podías trabajar son historia, las prestaciones y posibilidades que nos ofrece van en aumento, lo que es muy de agradecer; el crecimiento de la comunidad es imparable y el aspecto actual se ha adaptado a los nuevos tiempos.

Mantengo las amistades del principio, he conseguido otras nuevas, que espero me duren y cada vez me maravilla más contar con personas que sin conocernos personalmente están dispuestas a echar una mano en caso necesario; por ello quiero dar las gracias de corazón a todos y decir que pienso corresponder en lo posible.