En su último libro, "UN HOMBRE POR VENIR", página 62, dice Fernando Menéndez:

"Tajo de blanco en un refugio azul. Si bien azul por consenso.

Alguien puso los medios para que hubiese azul.

Atraviesa la piscina por una calle lateral.

Su natación es prodigio de la tarde, sano coqueteo sin testigos".

Mi respuesta cambia el tercio. Dice así:

Un tajo infranqueable los separa.

La incomprensión discurre por el fondo.

Socavan los malentendidos.

Decía: me maltratas.

El silencio se ha vestido de hábito.

Mª Evelia San Juan