FERNANDO MENÉNDEZ, poeta asturiano, nacido en Oviedo, acaba de publicar "UN HOMBRE POR VENIR", en la editorial Icaria, colección Poesía, número 53.
Se trata de su octavo libro, que me gusta especialmente por el parentesco que le encuentro con los haikus, de los que ya sabéis que soy admiradora.
En un principio, podría pensarse que se puede leer en un pis pas, pero una reflexión serena da para mucho cuando se intenta profundizar en su peculiar manera de contar, de hacer poemas.
Al hilo de sus escritos, estoy haciendo unas respuestas:
Página 55: "Alivio de una palabra nueva, materna. Trinchera, sobrilar, pespunte.
Yo era el que iba vestido con retales.
Aquella tarde sin clase, el electricista nos regaló una culebra de cobre.
Cualquier objeto acaba fetiche".
Ésta es mi respuesta:
La Singer en el corredor al sol de la tarde.
Fascinante el vuelo de la rueda,
Incitante el vaivén del pedal.
Mi hermana pequeña se cosió el índice izquierdo.
No soltó una lágrima.
Mª Evelia San Juan

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6 mar 2009 | 12:42 PM
jotatrujillo
También se de retales y coderas, de mi madre recosiendo en un trascacho en la siesta. De ese sonido ascendente de la Singer (esa misma que tu retratas). Y se de gabanes y chaquetas con los bolsillos de arriba cambiados de su sitio natural, por mor del "darle la vuelta" y de pantalones del padre que se hacen bombachos para que valgan al hijo.
Y del huevo de madrea para zurcir las medias y los calcetines, que también era para mí un raro fetiche.
Evidentemente, eran otros tiempos.
Un abrazo.
6 mar 2009 | 05:13 PM
locaporlaluna
Aplausos para los dos, qué genio tienen para decir tanto con tan poco...besos, cosidos como con una singer...
8 mar 2009 | 07:48 PM
micro-latencia
De las cosas que quise guardar de mi abuela paterna, una fue un pequeño canasto de costuras, en ella hay un huevo de madera como el que habla Jota y de máquinas mi querida Veli, tengo el sonido impregnado en mi piel, por una fábrica de ropa de niños que esta misma abuela tuvo por años, de los retales yo hacía ropa para mis muñecos. Gracias por las vívidas imágenes y por compartirnos a Menéndez.
8 mar 2009 | 11:40 PM
veli
Sí, Juan, eran otros tiempos. En los míos, con respecto a mis hijos, alguna prenda de punto les hice, y me harté de poner coderas y rodilleras, porque estrenar y romper era casi simultáneo, y tenía que comprar para tres al mismo tiempo ;)
Gracias, Lucía, me alegro de que te haya gustado...
Micro, esos recuerdos hay que guardarlos como oro en paño.
Abrazos a los tres.
9 mar 2009 | 10:35 AM
antares
Al final lo cotidiano es lo bello y lo que nos queda.
Felicidades, Veli.
12 mar 2009 | 08:08 PM
lo-que-hay
Hola
Que recuerdo de aquella máquina de coser que tenían todas las madres cuando éramos pequeños y que desaparecieron con la nuevas máquinas eléctricas.
Saludos
Juan
16 mar 2009 | 11:27 AM
e.masip
Veli, la memoria siempre trae cosas sencillas de otros tiempos, donde los niños desgastaban mucho más las prendas porque siempre estaban fuera de casa, en contacto sublime con la fantasía y la naturaleza.
Un abrazo.
16 mar 2009 | 11:40 PM
Veli
Antares, llega un tiempo en que los recuerdos nos dominan. Sobre todo cuando los padres ya no están. De mi madre se cunple hoy el año de su última enfermedad...
Juan, puedo contarte que andando el tiempo, mi madre transformó la vieja máquina en otra "portátil" y eléctrica. El arreglo le sirvió hasta el final.
Enrique, son dos memorias paralelas pero alejadas en el tiempo, las de Fernando y yo...
Abrazos a los tres.
3 abr 2009 | 01:15 PM
Ignacio
Hola Veli:
Me gusta mucho como escribes así que voy a añadirte a mi blog para leerte siempre que pueda. Me ha interesado este post de entrada por el poeta ovetense Fernando Menéndez que desconocía. Soy asturiano viviendo en La Mancha pero me sigue atrayendo lo astur.
Un abrazo,
Ignacio.
4 abr 2009 | 10:24 PM
veli
Ignacio, gracias por comentar y por ofrecerme tu amistad. Yo también te voy a incluir como amigo y así podremos estar en contacto.
De Fernando puedo decirte que está transitando por los cuarenta y siente una especial querencia hacia Gamoneda.
Un abrazo
5 abr 2009 | 11:14 PM
Mara
Hola Evelia, esta noche la vieja Singer ha logrado apartar mi reticencia a escribir en los blogs. Es por una timidez persisteste, enfermedad incurable, que disimulo bastante bien. Esta próxima Semana Santa la Singer de mi abuela hará su último viaje, si no mejora su suerte: de casa al trastero. Ya conoce ambos lugares, pues subió del trastero a casa hace un par de meses. Por eso de tener en un lugar más noble una de las pocas pertenencias de mi abuela que sobrevivieron a su ingreso-voluntario- en una residencia. Y que la sobrevivieron a ella. Pero no pega. Por mucho que me empeñe en que sí, es que no. Siento hacia esa máquina algo especial: con ella aprendí a coser. Aún funciona. Pero la ha sustituido la eléctrica de mi suegra. O sea, la máquina, no mi suegra. Que la pobre casi no ve, no podría coser por muchos voltios que llevara en el cuerpo. Que no los lleva ya. Qué pena. Máquinas y gente: futura carne de trastero.
Desde este mensaje cosido deprisa y algo remendado (Jesús, cuando pongo los dedos en las teclas se cambian de lugar las puñeteras) quiero decir que es un placer leer tus poemas, que me llevan hasta los de Fernando que siguen reposando ¡ya ves! sobre mi mesita, más tímidos aún que yo. Pero espero que alguna noche se atrevan a salir del libro y se me metan por el dedo. Uno cualquiera de los dedos de la mano derecha. E impregnen mis sueños de imágenes y sentimientos. De esos que viendo a Fermando no te parece que pudieran salir de un hombre tan grandón. A no ser que te fijes en la forma de sus manos. Esas manos que le delatan. Tiene manos de mago.
6 abr 2009 | 11:34 AM
Ignacio
Hola Veli:
Busco en la red al poeta y me encuentro con su blog :
http://hombrepop.blogspot.com/ (muy actualizado). Me encanta.
Gracias por darlo a conocer.
Un abrazo,
Ignacio.
6 abr 2009 | 11:36 PM
veli
MARA, ¡qué hermoso comentario! Los recuerdos son así, están ahí, piden su lugar. Lo malo es que ahora el lugar es cada vez más escaso. Pero nuestra mente tiene espacio más que suficiente. Abrazos.
IGNACIO, gracias por recordarme la dirección del blog de Fernando. Hace muy pocos días que la tengo y se me pasó enviártela. Un abrazo.
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