
Las antiguas puertas principales de las viviendas estaban dotadas de estas útiles piezas que servían para llamar y a la vez adornaban. Podían estar fabricadas en hierro, latón, ser una simple argolla o una bella obra de arte en consonancia con la categoría social de la mansión. Hay un refrán que lo explica gráficamente: "A tal casa, tal aldaba". De ahí viene esta frase hecha: "Tener buenas aldabas", que equivale a contar con amistades poderosas, que pueden prestar en caso necesario ayuda, protección o información necesaria.


20 feb 2007 | 11:41 PM
locaporlaluna
En la casa de mis abuelos era una mano, y el perro se llamaba "Amigo"
Quizá inconcientemente haya sido heredera de tan Grandes amigos, el verdadero tesoro que uno encuentra en la vida
besos Velita, las fotos son maravillosas
20 feb 2007 | 11:47 PM
tara
Aldabas,picaportes,cacharros en las puertas...que más da el nombre,pero que romanticos eran y son,tambien escribí sobre ellos,hace muuuuucho tiempo ya.Un abrazo
20 feb 2007 | 11:55 PM
cagoento
Al leer este artículo, he recordado un chiste de "El jovencito Frankenstein" (de Mel Brooks).
Frederick Frankenstein (Gene Wilder) - Vaya par de aldabas.
Inga (Teri Garr) - Oh, gracias.
Disculpad la irreverencia ;-)
Más citas sobre esta película en: http://es.wikiquote.org/wiki/El_jovencito_Frankenstein
21 feb 2007 | 09:12 AM
imagina
Siempre me han gustado, además como fotografío puertas, ventanas y todas esas cosas que sirven para ocular/mostrar (según quieras o te dejen...). Esta casa (tu blog) tiene buenas aldabas (positivas) y buenos AMIGOS. Un saludo.
21 feb 2007 | 10:01 AM
Jesús
Como éramos una familia humilde, pues teníamos dos aldabas cada uno: la izquierda y la derecha, que usábamos indistintamente, en función de cual estuviese libre en ese momento. Suena gracioso, pero es verdad. En mi casa teníamos la costumbre de llamar a la puerta con los nudillos. Mi madre nos decía que porqué no utilizábamos el timbre, que así nos oía mejor desde el otro lado de la casa. Me llevó mucho tiempo acostumbrarme al timbre.
La verdad es que me gustan las aldabas y, tal vez, algún día me anime a poner una en la puerta de mi casa. Cada vez que veo una de alguien a quien vaya a visitar, no dudo en utilizarla. Aún hay personas que tienen pequeñas aldabas en las puertas de sus casas. Tal vez no tan decorativas, pero aldabas al fin y al cabo. Me gustan.
En cuanto a la expresión "tener buenas aldabas", no la conocía, pero me resulta muy agradable. Tu amistad es una preciosa aldaba.
21 feb 2007 | 10:28 AM
Dita Vizoso
Yo que no tengo buenas aldabas (al menos en lo de influencias), pues me encantan las aldabas. Lástima que los timbres las hayan ido remplazando.
Qué será el equivalente de la transición al timbre en lo de la frase? Será que ahora los influentes hacen más ruido, son menos discretos, y están más repartidos?
qué bueno leerte, como siempre.
19 mar 2007 | 01:45 AM
contraejemplo
Hacía tiempo que no entraba por aquí y me había perdido este artículo tan ilustrativo de la historia de nuestra lengua. ¡Gracias!
A mí nunca me gustaron mucho las aldabas: me imponían respeto. Cuando era pequeño, en casa de mi abuela -que vivía en un pueblo de Toledo-, la puerta siempre estaba abierta y la gente pasaba sin llamar. Cuando veías una puerta con aldaba en el pueblo es que la puerta estaba cerrada. Además, me daba la sensación de que hacían mucho ruido así que, de mayor, he preferido llamar con los nudillos que hacer sonar la aldaba.
¡Saludos!
19 feb 2008 | 08:09 PM
ricardo
La aldaba además de objeto decorativo, es práctica y cómoda, ya que siempre funcionada, aún cuando falta la corriente electrica
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