Es domingo primaveral. Estamos en casa, atareados con la limpieza, el orden, la cocina. La mañana transcurre veloz cuando no se madruga. Conseguimos estar a punto para salir hacia la 1,30 -como siempre-; hoy la pareja amiga ha salido antes y nos va a esperar en la embocadura de la calle Magdalena.
-¿Has cogido las llaves?
-Sí, mujer.
-¿Llevaremos paraguas?
-¿Has mirado a ver qué tal día hace?
-Hay unas nubes espesas y está poniéndose oscuro.
-Pues venga, coge el paraguas. Acaba, que ya es tarde. El ascensor está esperando.
Cuando llegamos a la calle, decidimos tirar por Leopoldo Alas, para llegar antes.
Junto a la acera izquierda, por donde vamos, una larga hilera ininterrumpida de coches aparcados, como es habitual. Lo nuevo es que todos ellos, sin excepción, aparecen con el espejo retrovisor izquierdo en estado lamentable: unos, colgando; otros, descoyuntados; otros, rotos; algunos en el suelo... más de un centenar de automóviles averiados, en una acción inútil, absurda y violenta, realizada seguramente por alguien que no tiene nada que perder y descarga así su exceso de energías negativas. ¡Qué pena!

27 oct 2006 | 08:41 AM
Jesús
Es curioso como la falta de respeto y amor por uno mismo se proyecta en los demás ó en las cosas de los demás como imagen en un espejo.
Como posible afectado de una situación así, un dia cualquiera en un sitio cualquiera, inicialmente diría: "pero serán (...)". Sin embargo, lo pienso friamente y entonces digo: "qué pena que se quieran tan poco".
Que lástima que podamos llegar a ser así, pero lo cierto es que cada uno ama (así mismo y a los demás) de la única manera que sabe: como lo aprendió.
27 oct 2006 | 11:26 AM
Pirata4
Esto es el capitalismo salvaje y la depredación más básica, hay otras peores -la especulació y el engaño con productos milagrosos... pero bailamos al son de los que nos tocan las oligarquias progresistas, colgariamos a uno de esos delincuentes pequeños mientras que los malos de verdad (multinaciones de coches, telefonicas, fabricantes de alimentación trangénica.... etc.) quedan impunes.
27 oct 2006 | 01:04 PM
jotatrujillo
De acuerdo Pirata 4, pero estos delincuentes pequeños, son los futuros "malos de verdad" y no es preciso colgarlos, es suficiente con que la sociedad retome unos valores tristemente perdidos, como la urbanidad, el respeto a lo ajeno, la educación y el amor al projimo.
La permisividad mal entendida de padres y educadores, ha traído estas lamentables consecuencias.
Amiga Veli,llevas mucha razón: !que pena!.
Saludos.
30 oct 2006 | 12:30 PM
El xiquet de Columbretes
El destructor, aunque no lo parezca, lo que arruina es su propia vida. En el caso que comentas es muy llamativo que los responsables se hayan fijado en los retrovisores de los coches. Parece que no les gusta nada que les recuerden quienes son. Y es que el espejo nunca miente.
Muy triste.
Un abrazo.
30 oct 2006 | 01:47 PM
laveron
Veli...son autos, nada más. Lo peor es el destrozo de las personas. Un espejo se repara. África no.
Un beso
laura
30 oct 2006 | 11:06 PM
Veli
Jesús: eso mismo pienso yo :-)
Pirata4:Es claro que nosotros no podemos hacer gran cosa frente a los grandes, salvo boicotear sus productos, pero no creo que se deba colgar a los pequeños. Si los medios de comunicación hicieran campañas sucesivas de descrédito hacia estas conductas, la cosa mejoraría. (Tal vez soy optimista en exceso) ;-)
Jotatrujillo: yo también creo que es problema educativo; para que las campañas de los medios funcionen se necesita el apoyo de los padres, sin duda. :-)
Xiquet: lo que cuento sucedió realmente hace ya un tiempo, pero no consigo olvidarlo: paso por mi calle y miro siempre a ver cómo están los retrovisores... triste, claro que sí, :-(
Laveron: lo de África es TERRIBLE (perdón por las mayúsculas), y nuestra impotencia azota la mente, que busca soluciones y no las halla. Es una burla que puedan ver el despilfarro del primer mundo mientras ellos se debaten en la miseria. Y nosotros, acá, seguimos como si tal cosa... :-(
Gracias, amigos.
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