En la noche profunda
mis fantasmas acechan.
En el día luciente
nuevamente me asedian.
Sin cuartel, siembran dudas,
con crueldad alancean,
posesionan mi mente
y, feroces, me agobian.
Por salir de su esfera
sé que debo esforzarme,
mas me puede la astenia.
¿Lograrán anularme?