La nueva ley de educación -LOE- fue aprobada el pasado 7 de abril y ha sido ya publicada en el BOE.
Sorprendentemente, la ministra que la patrocinó fue cesada al dia siguiente de dicha aprobación. Dada la marcha de los acontecimientos, otros asuntos de mayor actualidad han tapado este hecho singular del que no recuerdo precedentes.
Su entrada en vigor ha sido diferida un año. Tal vez la nueva ministra tenga algo que ver en esa decisión y trate de incluir en ella algo de su propia cosecha. No se me ocurre otra explicación, tras las prisas previas para su aprobación.
A falta de un estudio en profundidad sobre el contenido, destaca en la etapa de Educación Primaria una cuestión que considero muy positiva y es ésta: "Para el fomento de la lectura se dedicará un tiempo diario a la misma".
Ojalá se cumpla a rajatabla...
Hay muchos aspectos que pueden considerarse a la hora de trabajar la lectura en el aula. Habrá que plantear objetivos, contenidos y actividades para cada uno de los cursos, lo que hará reflexionar al profesorado y buscar estrategias para mejorar los resultados.
La lectura silenciosa es imprescindible, pero hay que dar valor a la oral, se debe trabajar diariamente, procurando que todo el alumnado participe y que se cuide al máximo el aspecto de la entonación correcta, síntoma elemental de una adecuada comprensión.
La lectura individual puede practicarse muy bien en la biblioteca escolar, que seguramente seguirá la tendencia actual a ser potenciada, considerada como centro integral de recursos y puesta a disposición de toda la comunidad educativa.
La lectura colectiva puede tener como objetivo final de etapa hacer alguna lectura teatral, abierta a las familias, con ocasión de las celebraciones escolares: Día del libro, fiestas de Navidad y final de curso...
En torno a la lectura, si se quiere, puede girar la práctica totalidad de la actividad escolar; cabe dentro de todas las áreas, los ejercicios complementarios (juegos, cuestionarios, resúmenes, redacciones, etc.) irán destinados a reforzar la comprensión y la expresión tanto oral como escrita.
Finalmente, y no menos importante, hay que conseguir que las familias se convenzan de la importancia de esta educación y colaboren activamente. Los mejores resultados se consiguen cuando todos se implican según sus posibilidades.