
En la página sobre el amor que mantiene en El Magazine Lucía Etxebarría, publica esta semana un convincente artículo titulado: "Pegar a un niño es de bárbaros".
Manifiesta su fundamentada opinión y entre otras cosas dice: "desde el momento en que la reproducimos (la vida) nos comprometemos a cuidar de nuestros hijos hasta el día en que ellos puedan valerse por sí mismos. Y cuidar implica respetar".
Más adelante, añade: "un niño al que se pega no aprende a corregirse. Aprende que el más fuerte tiene derecho a imponer de modo arbitrario su poder".
Compara este maltrato con el de la violencia doméstica:"Si admitimos que un hombre que pega a una mujer más débil que él es un abusador, ¿por qué no sabemos ver lo cruel, inhumano, humillante y degradante que es pegar a un niño pequeño?".
Recomienda un par de libros que no pienso perderme:
-"Disciplina inteligente. Hacia una pedagogía de la no violencia", por Vidal Schmill.
-"Raíces de la violencia en la educación del niño", por Alice Miller.
Sugiero, en este asunto, visitar en nuestra comunidad el blog de contraejemplo, que recientemente ha escrito dos interesantísimos artículos a propósito del maltrato a los bebés.
Siempre he pensado que buena parte de los aprendizajes se consiguen gracias a la imitación, así que lo más probable es que un niño que vive maltratado aprenda a ser maltratador en su edad adulta, reproduciendo así unos esquemas de conducta inaceptables en el mundo actual.
Por otra parte, pienso que los casos de acoso escolar están relacionados de alguna manera con esas conductas agresivas de ciertos padres.
Ojalá podamos entre todos cambiar los viejos malos hábitos.

31 ene 2006 | 10:37 PM
Contraejemplo
Gracias por la referencia, Veli. Me permito recomendarte otro libro:
"Bésame mucho", de Carlos González.
1 feb 2006 | 08:54 PM
Lorenzo
Qué bueno es encontrar a alguien con un punto de vista tan similar, sobre todo de la Madre Patria. Mantente en contacto, y gracias por tu visita.
3 feb 2006 | 12:20 AM
pepetxu
Es un hecho constatado,y tu como educadora lo sabes mejor que nadie,que los niños imitan el comportamiento de sus padres,y salvo honrosas excepciones,los niños que acosan a otros niños lo hacen porque han visto en casa actitudes violentas.Cuando crezcan se convertirán ,seguramente ,en maltratadores e incluso delincuentes (si es que no es lo mismo).
Pero aparte de todas las demás consideraciones,pegar a un niño indefenso es, el más abominable acto de abuso y cobardía,máxime si eres su propio padre.
Salud
3 feb 2006 | 09:11 AM
egoime_yo
¿Acaso no les viene bien un cachete de vez en cuando? Cuando digo esto, la gente casi se asusta (ahora, claro,por que hace un año lo afirmaban). Pero cuándo los pequeños no dejan de correr y hacer el bobo en una tienda, sin hacer caso a los padres, ni a las dependientas, ni a las miradas de toda la genten a la que están molestando, ¿realmente es tan malo darles,aunque sea flojo?
Por que si nos ponemos, eso es maltrato hacia losniños, claro. pero entonces regañarles será maltrato psicológico. Llamarles la atención, será coartar su libertad de expresión.
Y,por mucho que me digan, yo sigo pensando que todo el mundo, a veces, necesita a alguien que le frene.
(Evidentemente, con esto NO me refiero a pegarles por costumbre)
3 feb 2006 | 10:26 AM
Veli
Egoime, gracias por la visita y el comentario: planteas una cuestión muy interesante, por la frecuencia en que se produce la situción que describes. Hay una etapa infantil que puede situarse hacia los 2 años, pudiendo prolongarse hasta los 4, en que los niños tienden a llevar la contraria, sufren rabietas, no hacen caso...Hay que saber que son por necesidad egocéntricos: se creen el centro del universo y les encanta llamar la atención. Unas veces lo hacen de modo positivo y aceptable, pero en casos como el que cuentas los mayores nos sentimos inermes, como bien expresas. Suele dar resultado, si hay dos adultos, coger de la mano al niño y salir de la tienda, intentar cambiar el escenario. En caso de rabieta, no sirve de nada razonar mientras no se haya calmado. Sirve mantener la calma nosotros, no hacerle el más mínimo caso, no ceder; incluso sujetarle si no queda otro remedio. Si te encuentras "solo ante el peligro" yo te diría: deja, por el momento la compra, sal fuera con él,procura distraerle la atención con otro asunto...todo, menos mantener la situación no deseada. (-:
6 feb 2006 | 12:34 PM
dairene
Gracias Veli por darme la enhorabuena por mi hijo y visitar mi blog.
Mi niño creo que va a tener suerte porque más deseado y más querido no puede ser :). Jamás nadie le pondrá la mano encima.
Saludos,
Dairene
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