¿Qué puede hacer la familia?
Evidentemente, lo recomendable sería prevenir.
Está claro que en aquellas familias que cuentan con algún miembro maltratador es bastante fácil que salga un vástago acosador; no olvidemos que una buena parte del aprendizaje se produce a través del mecanismo de la imitación.
Cuando las relaciones familiares se basan en el cariño y el respeto mutuo, juntamente con valores claramente establecidos que son puestos en práctica entre todos, los niños aprenden a comportarse y a convivir.
Las familias podemos propiciar el aprendizaje de la convivencia con otros niños -sus iguales- en las salidas al parque, al campo, a la playa; en las vacaciones, excursiones, talleres de actividades lúdicas, deportivas y/o educativas,etc.
Los niños tendrán así oportunidades extra, además de las colegiales, de aprender esquemas de convivencia adecuados y positivos.Al ir acompañados por uno o más miembros de su familia, se están reforzando los aprendizajes de la escuela y ampliando el campo social, lo cual es muy positivo para su educación.
Se producirán situaciones de peleas y discusiones entre niños, cosa normal y fácilmente solucionable si le enseñamos la máxima "no hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a tí".
A medida que van creciendo, es bueno que vayan aprendiendo a hacerse respetar, que sepan "convencer mejor que vencer".
¿Cómo podemos detectar que un niño está siendo acosado? Tenemos que observar y estar pendientes:
-Puede aparecer un cambio de carácter: el niño que hasta hace poco era alegre y risueño y se vuelve triste.
-Puede negarse a ir al colegio, o hacer reacciones de falsa enfermedad para evitar ir.
-Puede "robar" cosas en casa para entregarlas a sus verdugos: golosinas, bocadillos, juguetes, dinero...
-Puede sufrir lesiones que no explica...
Si sospechamos que pueden estar ocurriendo hechos inaceptables, procuraremos que el niño consiga el valor suficiente y nos lo cuente, cosa a veces difícil de lograr, por el temor que sienten a causa de las amenazas que reciben. Hay que actuar lo más rápìdamente posible ante el colegio y, si no da respuesta inmediata, ante las autoridades educativas competentes: el servicio de inspección escolar.

Puedo hablar de este tema porque he conocido algún caso concreto y sé lo que digo.
Otro día hablaré de lo que ocurre en las casas de acogida de niños con problemas familiares.